Las mayúsculas se emplea en nuestro sistema ortográfico para formar siglas:
Las siglas que no son pronunciables como palabras y tienen que leerse, en todo o en parte, deletreando sus componentes deben mantener siempre su escritura en mayúsculas:
Aquellas que se leen como se escriben, denominadas más específicamente acrónimos, pasan a convertirse en muchos casos, en palabras plenas y se lexicalizan:
Se escribe enteramente en mayúsculas:
Los apellidos se escriben con mayúscula inicial:
Por su condición de nombres comunes, los sustantivos que designan a las diferentes profesiones se escriben con minúscula:
Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de determinadas zonas geográficas que se conciben como áreas geopolíticas con características comunes, pese a abarcar distintos países:
Los nombres propios de los accidentes geográficos, tanto naturales como artificiales, se escriben con mayúscula inicial, pero no los sustantivos comunes genéricos que los acompañan (océano, mar, lago, río, cordillera, isla, golfo, canal, etc.):
Los nombres propios de las regiones naturales o áreas bioclimáticas se escriben con mayúscula inicial, no así el artículo que los antecede:
Se escriben con mayúscula inicial los elementos léxicamente significativos (por lo general sustantivos y adjetivos) que forman parte de las denominaciones oficiales de los equipos deportivos:
Se escribe con mayúscula inicial únicamente la primera palabra del título de cualquier obra de creación, sea esta de naturaleza que sea (libros, cómics, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.):
En los títulos abreviados o alternativos con los que nos referimos comúnmente a determinadas obras de creación, y que se emplean en lugar del título completo, suelen ir precedidos de artículo, el cual debe escribirse con minúscula y en redonda: